Petrolera Texaco afirma que seguirá adelante con litigio contra Ecuador

Jueves, 9 Octubre   

La compañía petrolera Chevron Texaco aseguró hoy que seguirá adelante con el litigio que mantiene contra Ecuador pese a que un tribunal de apelaciones de EE.UU. rechazó un recurso que la empresa había presentado.

Según explicó James Craig, portavoz de la compañía para América Latina, el dictamen de procedimiento del tribunal no hace referencia a los méritos de la disputa y Chevron seguirá adelante con ella.

La decisión de ese tribunal de denegar un arbitrio “nos obligará a seguir otros caminos para asegurarnos de que el Gobierno de Ecuador respeta sus obligaciones legales y contractuales”, enfatizó Craig.

Esta reacción se produce después de que un tribunal de apelaciones de EE.UU. rechazara un recurso de la petrolera en el litigio que mantiene con Ecuador desde hace más de seis años por los daños ambientales que supuestamente causó cuando operó en ese país.

Chevron, según su portavoz, “permanece firme en su posición de que el Gobierno de Ecuador y Petroecuador deben cumplir sus obligaciones contractuales, que han repudiado de manera constante”.

La petrolera expresó su preocupación por no poder recibir un juicio justo en Ecuador.

En el dictamen, la segunda sala del tribunal de apelaciones de Nueva York determina que los argumentos esgrimidos por Chevron Texaco en su recurso “no tienen mérito”.

La compañía había alegado que Ecuador está obligado a indemnizarla por cualquier fallo jurídico o pérdidas derivadas del litigio iniciado por 30.000 indígenas contra ella.

Miles de indígenas de la Amazonía de Ecuador acusan a Texaco de haber contaminado las zonas de selva en las que operó entre 1965 y 1992, y de haber provocado daños irreparables para la salud de las personas y el medio ambiente.

Los denunciantes reclaman indemnizaciones de hasta 16.000 millones de dólares.

Cuando en 1992 expiró el contrato que tenía la petrolera en Ecuador, comenzó los trabajos de limpieza de la zona, cierre de pozos, repoblación de vegetación y garantías de salubridad del agua.

Esta tarea contó con la aprobación del Gobierno de Ecuador de entonces, que firmó un acta final en la que, después de analizar la calidad de la tierra y del agua, acreditaba que la compañía cumplió con sus obligaciones y quedaba exonerada de responsabilidad alguna.

Según las denuncias de los pobladores, el trabajo de Texaco en la Amazonía provocó daños en más de 500.000 hectáreas de la región y una proliferación de enfermedades como el cáncer y las afecciones a la piel, y de abortos naturales.